
Una de las maneras de remar más peculiares en el río es ésta que ven en la imagen. Reman con un ritmo y una suavidad que ni siquiera parece requerir esfuerzo. La chica que nos acompañó en el paseo era muy agradable y pese a tener algo de gripe no paró de sonreirnos en toda la travesía. Quise probarlo, pero tras el intento creo que tendría que pasarme unos meses haciendo prácticas.

