
La siguiente fotografía tiene una historia divertida. Estando de viaje por Costa Rica, a Ali y a mí se nos ocurrió visitar un orquidario. Nos levantamos temprano y fuimos a uno que recomendaba la guía Lonely Planet. El que nos mostraba las flores se acababa de fumar cuatro petardos. Lo curioso de la historia es que las orquídeas medían centímetros y tenían fragancias a sangre, sopa de pollo, etc., (todos esos olores para atraer a los bichitos). Al final, un poco cansados de hacer el Sherlock Holmes, optamos por hacernos fotos diver como ésta.
