
Para sacarle el máximo partido a la estancia en este paisaje espectacular es aconsejable hacer noche en alguno de los barcos destinados a tal fin. Así lo hicimos, dándonos la oportunidad de conocer a dos parejas, escocesa e islandesa. Los unos terminaban esos días su vuelta al al mundo de un año de duración, los otros la comenzaban. ¡ Quién pudiera !.
Reímos con Santi, Nuria y sus compañeras de viaje que habían visitado incontables países. Disfrutamos de un Karaoke con nocturnidad y alevosía con Hong, nuestra guía y la tripulación. Incluso me atreví a cantar en vietnamita... Nos bañamos en las aguas de la bahía, paleamos en un kayak... y por supuesto unas Hanoi beer.













